lunes, 24 de noviembre de 2014

Mi mayor enemigo

Todo el mundo necesita inspiración, camino entre los demás mortales buscando ese algo que me haga sentir, que me haga escribir. El amor, el dolor… sentimientos que llenan mi alma, y las palabras florecen sin necesidad de buscarlas. Sin embargo, las noches frías de invierno llegaron y ya no siento ese calor, ya no siento ni furia, ni dolor, y tampoco amor. No hay nada que haga que el vello de mi piel se erice, no hay nada que me haga sonreír en medio de la noche, no hay nada que me haga gritar por dentro mientras las lágrimas muestran mi tormento. Dos sentimientos opuestos, el bien y el mal. Uno es tan buscado y otro tan temido. Todos queremos sentir el cosquilleo de estar enamorado, nadie quiere sentir el dolor porque éste se haya terminado. Sentir… si, algo innato e inevitable, algo que hace que estemos vivos, algo que te da motivos. Sin embargo, los sentimientos vuelan libres, jactándose  de no poder ser capturados, de no poder ser controlados. Nadie tiene el poder de escoger. La soledad, la culpa, el amor, el dolor, la alegría, la tristeza… libres seres como el viento que necesitan un cuerpo donde hallar cobijo y tiempo. En estas noches de silencio los recuerdos vuelven creando desconcierto. Muchas caras, muchas miradas, muchos momentos que revivir. Y entonces cojo ese viejo cuaderno, dispuesta a escribir todo lo que llevo dentro, pero la verdad me atraviesa como una espada. Estoy muerta, no puedo sentir nada nuevo, me he quedado atrapada en el pasado, buscando desesperada ese sentimiento que me has arrebatado. Y vuelvo a escribir la misma historia una y otra vez, acuchillada con mis propias letras me voy desangrando hasta que la luz se apaga y entonces ya no puedo sentir nada. Todo ha desaparecido, lo que me hacía humana se ha desvanecido, aquellos sentimientos que habitaban en mi cuerpo, se han ido buscando en los vivos la fuerza que se necesita para hacer frente a eses huéspedes. La muerte disfrazada ha llamado a mi puerta y yo, inocente, le he dejado entrar en mi corazón, haciendo que lo que antes era rojo pasión, se tiñese de un negro mas oscuro que el carbón. Todos sabemos lo difícil que es quitar esa gran mancha que marchita tu alma oprimiéndola, quitándole todo el sentido a tu vida. Sin embargo en medio de esta temible tormenta, nace una alianza, mente, corazón y alma. Por separado son de fácil destrucción, pero cuando se juntan ni el cañón más potente es capaz de atravesar su escudo. Y es ahí, en ese preciso momento, en el que comprendes, cuando eres consciente. “La conciencia es tu primer peldaño, comprender y conocer tu daño, enfrentarte a lo mas profundo de ti mismo. Encuentra el mal en tu subconsciente y derríbalo para siempre. Es un exorcismo, que te alejará del abismo.” Tu eres tu mayor enemigo. Has descendido al infierno aun estando vivo. Pero es el momento despertar, de seguir adelante, de vivir, de luchar, “Solo los que han descendido hacia la oscuridad, solo los que han luchado contra la muerte y la soledad, solo los que han atravesado las grandes aguas de su mierda y su tormento, solo ellos, serán dignos de ver la luz que llevan dentro.”



jueves, 20 de noviembre de 2014

Lo que no te mata te hace mas fuerte

Lo fácil atrae, lo difícil enamora ... y lo imposible obsesiona. Dicen que todo pasa por algo, y que lo que no pasa también es por algo. Dicen que existe el destino pero que nosotros somos dueños de el, que podemos cambiarlo. Dicen que no podemos elegir si nos harán daño pero podemos elegir quien. Sinceramente, a veces dudo que esto sea cierto. Si soy dueña de mi destino está claro que no se me da bien controlarlo. Si todo lo que pasa o no es por algo, yo hay cosas que aún no entiendo porque son así. Y desde luego, yo no elegí enamorarme de ti... o si? Seamos sinceros, siempre protestamos porque elegimos al chico equivocado, al chico difícil, al chico que nos hace daño... pero si pudiésemos elegir, cambiarías por lo fácil, lo aburrido? Que es la vida si no un reto continuo? No es eso precisamente lo que nos atrae? El valor de capturar sin jaulas a un ser libre, el misterio de descubrir que es lo que pasará.. No cambiaría nada de lo que ha pasado, no volvería atrás. Todo, lo malo y lo bueno, me ha hecho ser quien soy hoy. No he cumplido todos mis deseos pero la mera posibilidad de luchar por ellos me hace alcanzar la ansiada felicidad. La vida no se trata de ganar o perder, se trata de luchar y no dejarse vencer. Y quien sabe, quizás algún día entendamos el sentido de por que a veces nos toca sufrir.  "No por miedo a fallar vas a dejar de intentar"