sábado, 21 de febrero de 2015

Vivir esperando

Diecinueve años de vida, o eso es lo que dice mi carnet de identidad, porque yo más que vivir siento que he estado sin vida buscando siempre algo mas. Diecinueve jodidos años esperando que suceda algo, esperando a crecer, esperando a que pase el tiempo en vez de disfrutar de cada momento. De pequeña me miraba en el espejo intentando imaginar como sería mi vida, si lograría cumplir mis sueños, aunque algunos fueran tan difíciles como volar. De pequeña tenía miedo a la oscuridad, a estar sola, a perder a papá y mamá. Pensaba que con el tiempo mis miedos se evaporarían, que sería fuerte y valiente, que nadie me derrotaría. Lo que no sabía es que con el paso del tiempo los miedos no se fueron, sino que se reprodujeron. Ya no tengo miedo a la misma oscuridad, no, tengo miedo a esa oscuridad que no vemos, a esa que albergan algunas personas haciéndote daño. Ya no tengo miedo a la misma soledad, estar sola en mi habitación a veces es lo único que quiero. Sin embargo tengo miedo a esa soledad que sientes rodeada de gente, a sentirte incomprendida, a no tener con quien compartir mi vida. El miedo a perder a mis padres sigue igual, ellos me dieron la vida y yo sin ellos la perdería, pero a eso súmale el miedo a perder a mas familia, a amigos, a amores, el miedo a perder los recuerdos de aquellos que ya se han ido. Una lista tan grande de miedos que con el tiempo no disminuye, aumenta. De pequeña creía que podría hacer todo lo que quería, pensaba que luchando con todas mis fuerzas lograría todo y mucho mas. Con el paso del tiempo aprendí que a veces aún luchando con armazón y espada puedes perder y quedar destrozada. Aprendí que hay cosas que son cuestión de suerte o de destino, que hay cosas que no se pueden explicar, que los sentimientos no se pueden controlar. Aprendí que cuanto mayor te haces mas pequeño te sientes, que el mundo es muy grande y mas grande es el universo. Y es que al fin y al cabo somos insignificantes. Que hoy estamos aquí pero mañana quien sabe. Aprendí que la vida es un momento finito y muy corto, pero que hay personas que dejan huella en lo mas hondo. Que las palabras se las lleva el viento y las acciones prevalecen en el tiempo. Pero esto no tiene porque ser cierto, hay palabras que inspiran, que enamoran, palabras que te hacen llorar o reír. Y hay acciones que no valen nada, porque lo que vale son las intenciones y no todos hacen lo que piensan. En estos diecinueve años aprendí que no debes confiar en nada ni nadie, que la confianza se gana y es difícil de ganar. Pero sin embargo para perderla vale con una palabra o una acción, porque en esta jodida vida valoramos mas lo malo que lo bueno. Porque en los malos momentos recordamos toda y cada una de nuestras desgracias, y en los buenos nos conformamos con la mitad del tintero. Porque nos ahogamos en un vaso medio lleno, porque no nos arriesgamos porque tenemos miedo. Y vivimos sin vivir, esperando que pase el tiempo, esperando ver si lograrás cumplir todo aquello que una vez soñaste. Y mientras esperas al futuro te olvidas del presente, pensando en un pasado en el que todo era diferente

Sonrie

Que nadie se dea cuenta que llevas un día de mierda fingiendo esa sonrisa que utilizas como último recurso para no derrumbarte con cada tropiezo. Que nadie te recuerde lo mucho que vales y lo fuerte que eres. Eso duele. Duele porque cuando las nubes lloran y el sol desaparece, las flores se sienten solas. Duele porque te pasas las horas reviviendo una y otra vez los tormentos de tu mundo puesto del revés. Pero tienes que intentar que tu debilidad sea tu punto fuerte. Aprovecha esos momentos a solas para decidir que quieres cambiar, que es aquello por lo que quieres luchar. Descúbrete a ti misma, sonríele a la vida, por ti, porque tu felicidad no se esconde en los demás, se esconde entre la sangre que recorre tus venas. Se esconde entre las palabras de tus poemas. Se esconde en tus sueños y penas. Se esconde en cada instante que sacas a relucir tu mejor sonrisa, y no por aparentar, si no porque con tu sonrisa todo comienza a mejorar.

Escalada

Año tras año se repiten las mismas sensaciones de subidas a golpes y caídas. No existe camino fácil para subir la montaña, las rocas se desprenden bajo tus pies, el viento frío congela cada músculo de tu cuerpo malherido, y al llegar a la cima te falta el oxígeno. Tus pulmones arden de deseo, tus ojos se ciegan ante la belleza del cielo, tu voz se mezcla con el sonido del viento. Durante un instante olvidas las heridas, olvidas el frío, olvidas cada mal momento que has vivido... Pero entonces se desata la tempestad. El cielo se oscurece, las primeras gotas empiezan a caer hasta que se desata la tormenta que te hace resbalar. Tu cuerpo pierde las fuerzas y recuerda cada doloroso momento que has sufrido. La caída es inevitable, el cielo cada vez está mas lejos y el suelo está lleno de espinas. Despiertas horas después llena de heridas que tardarán en cicatrizar pero te da igual. Vuelves a ponerte en pie, coges fuerzas y comienzas a escalar entre las ruinas. Nada ni nadie te va parar porque hay golpes que merece la pena aguantar. Porque si quieres algo o a alguien debes luchar. Porque ser guerrera en esta vida no es una elección es una forma de vida. Porque tarde o temprano acabas encontrando la forma de permanecer en la cima, construir tu castillo con las piedras que se interpusieron en el camino, haciendo un muro que sirva de escudo para cualquier tempestad, protegiendo tu felicidad y disfrutando del privilegio de amar.

jueves, 19 de febrero de 2015

Cadenas

Enfadada con el mundo, desprovista de sueños, muda de sentimientos, llorando lágrimas de sangre. Un alma desnuda, sin armazón que le cubra, que le proteja de las innumerables balas que atraviesan su pecho cada día, cada noche. Ya no existe el dolor, simplemente ese amargo sabor a decepción. Su mirada profunda alberga el frío de todo un inverno que a su paso dejó sin vida cada una de las venas que de su corazón salían. No existe cura para este dulce veneno que lentamente penetra en su cuerpo hasta que se le acaba el tiempo. Pero llega un día en el que algo en tu interior se acciona y provoca una reacción que en cadena llega hasta tu corazón, activándolo con ataques de pasión. Y todos tus sentidos empiezan a despertar, tu cuerpo ansía calor, tu alma ansía la libertad, mientras que tu corazón se comienza a encadenar. Dulces cadenas de promesas, sueños y esperanzas, cadenas que te hacen volar, cadenas de las que nadie quiere escapar.

martes, 17 de febrero de 2015

Agárrate fuerte

Decepción tras decepción, así camina a golpes mi torpe corazón. De una sonrisa nace una ilusión, que recién nacida es abandonada hasta que finalmente queda sin vida. Caminas por el sendero de tu vida, entre rocas afiladas, hierbas venenosas y lluvias que te arrastran hasta las fosas. Te levantas y andas, vuelves a subir. Entonces un día llegas a la cima, sientes que vuelas, que estás tocando el cielo, que las nubes acarician tu pelo. Pero el viento sopla fuerte y cuando te das cuenta estas colgando del precipicio, tus manos se agarran con todas tus fuerzas a una rama apunto de desprenderse. Tus sentidos te advierten del peligro, de que la caída te rompería cada uno de tus huesos, que la sangre dejaría de circular por tus venas, que el corazón se detendría y dejaría de latir esa dulce melodía. Pero aún al borde de la muerte existe una salida, con ese subidón de adrenalina esfuérzate por volver a la cima, y cuando consigas volver a ponerte en pié no dejes que ni el viento mas fuerte arranque tus pies del suelo y tu vista del cielo.

domingo, 15 de febrero de 2015

Un 15 de Febrero

Hoy hace cinco año que te has ido, cinco años que has estado lejos pero nunca en el olvido. Nunca seré capaz de acostumbrarme a tu ausencia, a la falta de tu sonrisa, a la falta de tu risa. Nunca seré capaz de querer a alguien tanto como a ti, nunca nadie podrá llenar el vacío que se creó aquel 15 de febrero en el que el sol para mi se oscureció. Tantos momentos a tu lado que en su momento no supe valorar, tantos besos que no fueron dados, tantos abrazos por los que ahora viajaría al pasado, tantos "te quiero" que no fueron pronunciados. Cada día que pasa intento honrar tu memoria, parecerme un poquito más a ti, darlo todo por los tuyos, ser luchadora, y sobretodo fiel a ti. No solo fuiste la mejor al abuela que se puede desear, fuiste y serás siempre mi guía, mi modelo a seguir, mi orgullo, mi gran admiración y la persona que siempre permanecerá en mi corazón.

¿Por que?

Y me pregunto yo, ¿en que momento mi barco naufragó? Me pregunto quien se atrevió a desafiarme y quitarme las riendas del timón. Me pregunto para que alguien puede querer elegir mi dirección si luego me deja sola navegando en aguas peligrosas, hundiendo mi barco entre las rocas. ¿Por que un destino tan cruel para un pirata que solo hace el bien? ¿Por que la suerte se a tirado al agua sin salvavidas? ¿Por que simplemente no me arrojas a los tiburones y así acabar con esta turbulenta vida?

jueves, 5 de febrero de 2015

Gracias

Bajo el sol de este invierno helado, bajo este rayo de luz desesperado, bajo la atenta mirada de un cielo que hoy está despejado me hallo yo escribiéndote esto. A ti que has estado a mi lado. A ti que me has apoyado, a ti que me has animado. 
Hace exactamente un año estaba emocionada por la llegada de los 18 tan esperados, quería saber que me depararía el año, que me depararía la vida. Quería saber que cambiaría y que seguiría igual. Hace un año esperaba empezar a conducir, y después de un año sigo haciendo maniobras para poder salir. Hace un año esperaba encontrar el amor y por ser inocente encontré al lobo feroz. Hace un año esperaba que la universidad fuese como en América, mucha  fiesta y poco que estudiar (me equivocaba, los resultados lo muestran con claridad). Pero realmente todo eso me da igual, me dan igual los problemas que haya tenido que afrontar porque contigo, con vosotros, mi familia, mis amigos, no hay nada que no pueda lograr. Gracias una vez mas por ser parte de mi vida, por aportarme alegría, por enseñarme a vivir, por levantarme en mis caídas, y darme alas para subir. Gracias por ser como eres y ser un ejemplo para mi. Gracias por no abandonarme aun cuando no hay quien me aguante. Gracias por dar significado a mi vida. 
Dicen que lo importante en la vida no es el destino si no el viaje, finalmente gracias por ser parte de mi tripulación que navega sin rumbo por las venas de mi corazón.

Seguiré

Y seguiré siendo la jodida idiota que se pierde cada noche en tu boca, que vive con cada uno de tus besos y muere cuando estás lejos. Y seguiré esperando tu llamada cada sábado de madrugada. Y seguiré siendo yo la fuerte, como siempre, y sobretodo seguiré siendo la que nunca dejará de quererte. 
Mil y una noche han pasado y parece que te has olvidado, te has olvidado de la dulzura de nuestros labios, de la pasión que recorría cada centímetro de nuestro cuerpo, te has olvidado de las miradas entrelazadas, de las sonrisas regaladas. Y mientras tu sigues olvidando yo seguiré con mi rutina de recordarte hasta que mi corazón en un intento desesperado deje de latir.

Mi Vida Pirata 2

No hay mayor tesoro que hallar la libertad. Surco mares, saqueo tierras con el único fin de disfrutar. En mi barco tan solo mando yo, no hay leyes que me digan lo que para mi es mejor. Soy yo el capitán de un navío que partió y ya nunca en ningún puerto hizo aparición. 
Son muchos los rumores sobre lo que alberga en su interior, unos dicen que es oro y otros que una maldición. Cuentan las leyendas que una sola alma maneja el timón, que no tiene compañía pues quedó sin tripulación. Más no podía haber mayor equivocación, en mi barco no hay oro ni maldición, tan solo unos humildes piratas cuyo oro es su corazón.
Desde tierra nos miran perplejos, no entienden nuestra elección. En el mar hay peligros que jamás ningún hombre descubrió.  Sin embargo yo les digo que no hay mayor peligro que el hombre que se cree superior, quien les hace llamar súbditos y les priva de libertad. Si la muerte me alcanza al menos moriré en paz, habré vivido bajo mis normas, con mi gente y esa es mi mayor felicidad.