Me gustaría ser más yo. Me gustaría dejar de temer a lo que los demás puedan pensar, a esas miradas de desaprobación, a las burlas por ser simplemente... como soy.
Me gustaría que todos nos fijásemos en nuestro alrededor pero por una vez no analizáramos lo malo, lo raro, lo diferente... Si no que aceptáramos lo que a cada uno nos hace especial.
Muchas personas me preguntan por que me cuesta tanto abrirme a los demás, y es porque a veces lo único que recibes es esa actitud de "yo soy mejor y te voy a juzgar". Nadie es perfecto, y si piensas que lo eres ahí tienes tu primera imperfección, la prepotencia no es algo por lo que se deba de sentir honor.
Yo soy como soy.
Soy torpe, de risa floja, sensible, vaga, despistada, soñadora, apasionada... Soy esa chica que baja la mirada, que se pone colorada y le cuesta hablar. Soy esa chica que cuando coge confianza hace el tonto sin parar, cuenta chistes malos y se ríe hasta llorar. Soy de las que les gustan las noches de conversaciones filosóficas sobre preguntas que nadie conseguirá contestar. Pero también soy la que sale las noches de copas y le gusta ir a lo loco y disfrutar.
Soy como tú, soy especialmente única, igual que todos los demás. Y hoy me gustaría que todos fuésemos como somos, sin miedo a lo que pueda pasar, y que si pensamos en los demás sea en como les podemos ayudar, a ser nosotros mismos, a mejorar.
Llegué a casa y encendí la tele. Un programa de reality de estos. Creo. Estaba viéndola y oyéndola. Pero no escuchaba. No miraba. No sé que es lo que estaba haciendo.
ResponderEliminarSabía que la definición de lo que me pasaba era "pensar en esta tarde. Pensar en ti.", pero no pensaba en un único momento. Ni en muchos. Solo se me pasaban imágenes por la cabeza. Sensaciones. Esta sensación de caminar por la maldita calle mojada en un maldito día lluvioso de un maldito pueblucho con un tremendo maldito frío encima, y reír. Reír no sé muy bien por qué. Pero te tengo al lado. Y eso me vale. Esto de pensar "oh no, le estoy agarrando la mano. Yo odiaba agarrar de la mano. ODIABA". Esto de llegar a casa y atacar el chocolate. Esto de hablarte y mirarte únicamente a los ojos, como si los viera por primera vez. Como si me fascinara ese color que ya me aprendí de memoria pero que no encuentro en ningún círculo cromático de colores. No existe ese color. Solo lo tienen tus ojos.
Como si escuchara el mar cada vez que estamos en silencio.
No lo entiendo. Solo entiendo la lluvia que cae en mi cara y que me estremezco. Incluso me llega a gustar esa sensación. Reacciona David, es frío. ¿Por que te gusta esa sensación de frío? Porque te tengo al lado, y el frío no es tan frío. No es frío del todo.
Pedazo texto... Tienes un blog? Escribes muy bien!
ResponderEliminarNo, no tengo blog, pero me aburro mucho en casa jajajaja. Muchas gracias, tu también escribes genial.
ResponderEliminarPues deberías hacerte uno, es fácil! Yo lo leería :)
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