jueves, 4 de enero de 2018

Maltrato

A veces intentamos ser valientes cuando lo único que tenemos es miedo, miedo de que tus peores pesadillas se hagan realidad. Miedo de que esas noticias que parecen tan lejanas, sean tu último titular. Que pases a ser la víctima de otro cuento que salió mal. 
Antes era muy fácil confiar, la ingenua, la inocente te aseguraba que nada iba a salir mal. Pero ahora sabes que no es así, ahora todo se ha vuelto de un tono gris. 
Estas harta de llorar a solas, de quedarte sin palabras, paralizada cuando una vez mas él se acerca desde la oscuridad. Estas harta de esta mierda de sociedad que enseña a las mujeres a esconderse, a temer las mas dolorosa de las muertes mientras que muchos que se hacen llamar hombres se dejan llevar por sus instintos animales ocupando portadas llenas de criminales. Criminales que viven en nuestras calles, que se esconden bajo leyes que amparan unos comportamientos muy poco morales.
Todo empieza desde la palabra, un tono que alarma, una palabra mal sonada, una amenaza... Pero nadie hace nada. La justicia no ayuda nada. No quita el miedo, no reduce el hecho de que cada vez mas son las mujeres asesinadas a manos de hombres que aseguraban que las amaban.
Y ya no sabes que hacer, si denunciarlo o dejarlo correr. No sabes si hablar o quedar muda, si plantarle cara o esperar a que se aburra. 
No solo un golpe, una palabra también puede causar dolor... No permitas que nadie te atormente, eso no es amor. Los celos, las palabras hirientes, despectivas, ardientes. Acorralarte en una prisión, quitarte poco a poco el oxígeno mientras ejerce mas presión. Si no te respeta, si se cree superior, si te dice lo que hacer o no, no te engañes, no cambiará, irá a peor. 
Sal ahí fuera y rompe las cadenas que no te permiten volar, dile adiós a lo malo porque incluso sola estarás mejor, vuelve a vivir, a soñar, recuerda poco a poco lo que significa respirar. Y si tienes miedo pide ayuda, mira a tu alrededor, habrá gente que te demostrará el verdadero significado del amor. Hombres y mujeres, luchemos por la igualdad, luchemos por erradicar la violencia que envenena a esta sociedad.

lunes, 1 de enero de 2018

Ni Una Más

Hoy volví de madrugada a casa después de una noche de fiesta. ¿Lo normal, no? Sin embargo, por el simple hecho de ser mujer, atravesar las puertas de tu casa sana y salva tras una noche de fiesta se ha convertido en algo que no podemos dar por sentado. Y eso me da pena pero sobretodo me enfada. No entiendo por qué yo tengo que estar siempre en alerta, sospechando de todos aquellos con los que me cruzo por la calle, o del taxista que me lleva a casa. No entiendo por qué me tengo que despedir siempre de mis amigas diciéndoles “avísame cuando llegues a casa” en vez de un simple “hasta mañana”. No entiendo por qué debo apretar los puños y apurar el paso cada vez que algún imbécil me dice algo por la calle, porque si contesto pueden ser mis últimas palabras. No entiendo por qué sigue pasando esto. Y que se siga diciendo que la solución es ir siempre acompañada, bien tapadita y si eso mejor quédate en casita y así ya no te pasa nada. Porque por si fuese poco, nunca serás la víctima, si no la culpable de tu propia desgracia.
Ojalá en 365 días podamos decir que este 2018 todas volvimos a casa sin miedo. 
D.E.P. Diana Quer