viernes, 18 de septiembre de 2015

Fin

Como un mal chiste del que todos se ríen sin pensar, como un castillo de arena construído para despues derrumbar, como una noria de la que no te consigues bajar. No he dejado de girar, de derrapar y de estamparme una y otra vez. No he dejado de luchar, de levantarme e intentarlo otra vez, pero todos tenemos un límite y mi copa está inundada de lágrimas que ya no encuentran lugar, en mis ojos no las quiero y en la copa se suicidan por el gélido cristal.

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