martes, 4 de octubre de 2016

Culpable(s)

¿Hasta que punto hay que perdonar a la gente que quieres? ¿Hasta que punto hay que guardar como te sientes? ¿Dónde está el límite de daños que puedes aguantar? ¿Cuál es el límite entre ser bueno o tonto? A veces pienso que el problema está en mi, que espero demasiado y por eso hay tantas decepciones y enfados. Otras veces creo que es la sociedad, que entre tanta tecnología hemos olvidado el valor de un "baja, estoy esperándote en el portal". Otras pienso que es culpa de los demás, que no me valoran o les doy igual. Y en algunos momentos culpo a Dios, al destino, al Karma o a cualquiera que halla decido que este fuese mi camino. Supongo que todos tenemos una parte de culpa que debemos asimilar, pero la realidad es que cada vez abrazamos más la soledad.
Cuando era pequeña creía que nada tenía final, creía que mis amigos, mis seres queridos caminarían juntos conmigo hasta el final. Pasaron los años y aparecieron los llantos, la primera gran decepción.
Alguién cercano te hace daño y eso te cambió. Aprendes que hay gente que miente más que habla, que manipula para sentirse superior. Aprendes que debes medir tus palabras y que ante todo no debes olvidar quien es tu "yo". Primera lección superada. Entonces llega lo peor, pierdes a alguien a quien querías y esto no tiene solución. Se fué, ya nunca volverá. No volverás oir su risa, no volverás a abrazarla jamás. Crees que eso no lo superarás. Aprendes que la vida es corta y que no la hay que desaprovechar. Segunda lección. Pasan los años, parece que todo va a mejor, pero es época de cambios a tu alrededor. Tus amigas ya no son tan cercanas, te sientes incomprendida entre un montón de gente que antes creías que conocías. Cada uno vuela en su propia dirección. Aprendes que debes volar con tus propias alas aunque eso signifique viajar en contra de tu bandada. Entre tanto llega el primer gran amor. Crees en un príncipe azul que cabalga hacia tu salvación, pero cuando llegas a la cima de la torre, te apuñala y te tira por el balcón. El primer corazón roto, la segunda gran decepción. Aprendes que las apariencias engañan, que quizás besar sapos sea tu mejor opción. Comienzan las juergas, las noches de diversión pero cuando llegas a tu cama todo tu mundo se desmorona. Es entonces cuando te preguntas ... ¿Quién tiene la culpa de este dolor? ¿Cuál es la solución?

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