De tanto dudar de ti, ahora ya no consigo ni creer en mi. Dudo de si estoy en lo cierto o si me convenzo de que tus palabras no son mentiras camufladas entre rosas llenas de espinas. Dudo si me obligo a pensar que eres otro de los que solo saben soltarte el cuento, sin decir nada real. Y al final no sé lo que es mentira o acierto. Ya no sé confiar ni en mis propios pensamientos. Solo sé que las palabras se las lleva el viento así que, no digas nada y ven a dejarme sin aliento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario