lunes, 31 de diciembre de 2018

Dos mil dieciocho

Estaba convencida de que lo que necesitaba era que este año llegase a su fin, pero ahora tan solo siento vértigo de pensar en lo que está por venir. Que pase el tiempo solo significa lo inevitable, que pese a que te tendré muy presente, el próximo año tú ya no estarás a mi lado. Que algún día olvidaré como sonaba el eco de tu voz, de tu risa. Que ya no podré anunciarte que por fin soy profe. Que ya no estarás ahí para preguntarme cada fin de semana si el amor llegó a mi ventana. Que ya no tendré tu mirada cómplice ni compartiré tus gamberradas...
Estos meses sin tí han sido muy difíciles para todos. Eras nuestra alma. Y aunque me gustaría creer que el 2019 hará que todo vaya a mejor. Aunque me gustaría imaginar que nada saldrá mal. Aunque me gustaría volver a soñar... Lo único que queda es el dolor de saber que ya no estás. 

martes, 18 de diciembre de 2018

La veo

No la conocía pero desde ayer la veo en todos lados. La veo en mi soñando con convertirme por fin en profesora. La veo cuando voy por la calle y de repente empiezo a sentirme insegura y acelero el paso apretándome las manos hasta hacerme daño. La veo cuando alguna de mis amigas se va caminando sola y espero con ansia el mensaje de “ya estoy en casa”. La veo cuando miro a mis primas y les deseo no crecer con este miedo. La veo cuando llego a casa  y miro a mi madre pensando en que la suya jamás la verá regresar.  La veo cuando pienso en mi futuro  sabiendo que podría acabarse en un segundo. La veo cuando escucho que somos unas exageradas, que no sabemos hacer nada mejor que protestar. La veo en cada una de las mujeres que me rodean temiendo que la siguiente sea alguna de nosotras. D.E.P. Laura Luelmo

lunes, 3 de diciembre de 2018

Es el momento de luchar

Gritos ahogados en la garganta, lágrimas escondidas tras los ojos, las uñas clavadas en las palmas de las manos. Rabia. Rabia acumulada por tantos años viendo como las injusticias forman parte de nuestras vidas. 
Mujeres ultrajadas, violadas y asesinadas. Personas apaleadas, insultadas, humilladas... Rechazadas por su color, su sexualidad, su género, su religión, su cultura. Por ser diferentes. Por no pensar igual. Artistas, idealistas y soñadores encarcelados. Enfermos, ancianos, refugiados, pobres y marginados sin ayudas. Niños, adolescentes y jóvenes sin la educación de calidad y gratuita que merecen, que necesitan. Trabajadores explotados, los más afortunados, porque muchos y muchas siguen en el paro. Animales torturados. Nuestro planeta destrozado y deshumanizado.
Y mientras nos quitan las libertades, nos engañan, nos roban... Mientras siguen riéndose de nosotros y nosotras desde sus posiciones privilegiadas... Mientras nos arrebatan la vida. ¿Qué haces para evitarlo? ¿Dónde está tu rabia? ¿Dónde está tu valentía? ¿Dónde están tus ganas de luchar por aquello que va marcar tu día a día? Si quieres ver el cambio, búscalo, lucha, hazlo. Y no te demores porque quizás después sea demasiado tarde.