lunes, 31 de diciembre de 2018

Dos mil dieciocho

Estaba convencida de que lo que necesitaba era que este año llegase a su fin, pero ahora tan solo siento vértigo de pensar en lo que está por venir. Que pase el tiempo solo significa lo inevitable, que pese a que te tendré muy presente, el próximo año tú ya no estarás a mi lado. Que algún día olvidaré como sonaba el eco de tu voz, de tu risa. Que ya no podré anunciarte que por fin soy profe. Que ya no estarás ahí para preguntarme cada fin de semana si el amor llegó a mi ventana. Que ya no tendré tu mirada cómplice ni compartiré tus gamberradas...
Estos meses sin tí han sido muy difíciles para todos. Eras nuestra alma. Y aunque me gustaría creer que el 2019 hará que todo vaya a mejor. Aunque me gustaría imaginar que nada saldrá mal. Aunque me gustaría volver a soñar... Lo único que queda es el dolor de saber que ya no estás. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario