Por si no hubiese suficientes demonios ya torturándome en mi mente, vienes tú a recordarme que no soy suficiente, que me he equivocado una vez más, que fui la tonta ilusa que creyó que había alguna posibilidad. No hace falta que evites mi mirada, ya hace mucho que ni yo puedo ver la mía reflejada.
"La palabra, la gran batalla de tu alma, entre tu oscuridad mas densa y tu luz mas intensa, vivir es expresar lo que sientes, lo que piensas." Verbo
miércoles, 20 de noviembre de 2019
jueves, 7 de noviembre de 2019
Ansiedad
Un nudo en el pecho, el estómago que, aún estando lleno, no deja de gruñir. Lágrimas acumulándose en los ojos y en la cabeza los pensamientos te golpean intentando huir.
Respira. Uno, dos, tres. Respira.
Me siento un huésped en mi propio cuerpo. No controlo lo que siento. Las emociones me dominan y todo se confunde en mi interior.
Respira. Uno, dos, tres. Respira.
Quiero que pare. Quiero parar. Pero ya es demasiado tarde, ya vuelvo a estar saciando mis lamentos, ya vuelvo a sentir ese profundo vacío que se apodera de quien soy.
Respira. Uno, dos, tres. Respira.
No volverá a ocurrir. Esta vez no. Pero los espejos me acuchillan, me devuelven el reflejo de mi error, y todo empieza de nuevo. No se ha acabado, solo se reinició.
lunes, 4 de noviembre de 2019
Buscando tierra firme
Es agotador luchar contra viento y marea para no acabar en el fondo del océano ahogada por todos esos pesos muertos que llevo año tras año cargando a mi espalda. Es agotador no saber ni como explicar qué te hace llorar ahora mismo, cuando parecía que todo iba bien. Pero algo falla. Algo falta. Me falta mirar al espejo y sonreír en lugar de criticar con la mirada cada curva de más en mi piel. Me falta alzar la voz sin miedo en lugar de hablar tan bajo que ni yo me entiendo. Me falta no dejarme pisotear por aquellos y aquellas que creen que eso es lo que necesitan hacer para triunfar. Me falta confiar. En mi. Confiar en que solo yo puedo hacerme sonreír cada mañana. Confiar en que después de cada nubarrón volverá a salir el sol para secar mis lágrimas. Confiar en que está vez lo voy a lograr, que voy a salir a flote y nunca más naufragar.