sábado, 21 de febrero de 2015

Sonrie

Que nadie se dea cuenta que llevas un día de mierda fingiendo esa sonrisa que utilizas como último recurso para no derrumbarte con cada tropiezo. Que nadie te recuerde lo mucho que vales y lo fuerte que eres. Eso duele. Duele porque cuando las nubes lloran y el sol desaparece, las flores se sienten solas. Duele porque te pasas las horas reviviendo una y otra vez los tormentos de tu mundo puesto del revés. Pero tienes que intentar que tu debilidad sea tu punto fuerte. Aprovecha esos momentos a solas para decidir que quieres cambiar, que es aquello por lo que quieres luchar. Descúbrete a ti misma, sonríele a la vida, por ti, porque tu felicidad no se esconde en los demás, se esconde entre la sangre que recorre tus venas. Se esconde entre las palabras de tus poemas. Se esconde en tus sueños y penas. Se esconde en cada instante que sacas a relucir tu mejor sonrisa, y no por aparentar, si no porque con tu sonrisa todo comienza a mejorar.

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