Hace tiempo que ya no me encuentro, no se donde estoy, de donde vengo o a donde voy. Por mi interior la oscuridad avanza, nadie ha sabido prepararme para este dolor que me amenaza, que anuncia mi destrución, poco a poco, desde el interior hasta que finalmente me alcanza.
Y llegan las noches en vela, almohadas mojadas y miradas desoladas. Las sonrisas apagadas, las horas y horas en la cama. Querer decir todo pero no decir nada.
Y es que estas harta de explicar como te sientes, de fingir que todo va salir bien, de que te miren con tristeza y tengas que obligarte a sonreir, para no hacerles a ellos sufrir, porque pese a todo, ellos siguen ahí. Aunque tu ya sabes que no es suficiente. Que lo que necesitas no esta aquí, y que el vacío que sientes te va acabar de consumir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario