El problema empieza cuando todo lo que haces es negar, no va a pasar, no va a pasar... Y al final la realidad te alcanza, o mas bien te atropella. Y mientras yaces tirada en la carretera, el mundo sigue dando vueltas y con el poco humor que te queda le gritas "frena, que yo me bajo de esta tierra".
En la niebla que endurece mis facciones se abre paso un resplandor etéreo. Persíguelo dice el instinto, siguiendo el sendero de mi introspección.
ResponderEliminarAvanzo a través de fuegos artificiales, sentimientos efímeros pero de inquietante luminosidad, indescriptibles.
Al final del túnel, una explosión creadora de las mayores constelaciones, irrepetiblemente hermosa. La atravieso, me inundo de estelas coloreadas, de vida.
Y por fin entiendo que nada tiene sentido encontrada la comprensión total. Nada más que la belleza de lo ideal.