martes, 26 de julio de 2016

Volar

Con el tiempo aprendes a confiar de nuevo, pero siempre con miedo. Miedo de que te vuelvan a tomar el pelo, que alcances el vuelo y que antes de llegar al cielo tus alas desaparezcan sin más. Miedo de que vuelvan las lágrimas, que inunden tus sábanas y que te ahogen una y otra noche como en una pesadilla de la que no puedes despertar. 
Por eso ahora que, pese al miedo, me lanzo por el precipicio de nuevo y te pido que no me dejes volver a caer y me permitas volar. Contigo, hacia cualquier lugar.

jueves, 7 de julio de 2016

Autopista sin salidas

A cincuenta por una autopista sin salidas. Viajas lento pero sin detenerte ni un segundo, no pierdes el tiempo. 
Tus palabras,  mi gasolina. Me das fuerza, me das vida.
Y aunque yo soy más de acelerar y quemar rueda... Comienzo a bajar mi velocidad para que, en algún momento del trayecto, me puedas alcanzar. 
Quizás, pese a no compartir el punto de partida, juntos construyamos un destino en el que disfrutar. Sin correr. Sin temer a que, al final de la carretera, encontremos nuestro trágico final.