martes, 28 de noviembre de 2017

Soy

No me pidas que me vaya porque yo no soy de las que huyen cuando todo se complica. Soy de las que luchan por conseguir hacer posibles los imposibles. Soy de las que arriesgan sin temor.  Soy de las que afirman que todo tiene solución. Soy de las que buscan sonrisas aún cuando la mía se perdió. Soy de las que se quedan aunque eso signifique mi perdición. Así que no, no me pidas que me vaya, porque nunca fue una opción.

domingo, 12 de noviembre de 2017

Carta de una aprendiz

Enséñame a caminar despacio, a bailar lento y aminorar el paso (de mis latidos). Enséñame a ser paciente, a esperar, y no desesperar, cuando el camino se me haga eterno. Enséñame a encontrar la magia en los pequeños gestos, a sacar la niña que llevo dentro. Enséñame a afrontar mis miedos, a querer todos y cada uno de mis defectos. Enséñame a buscarte porque cuando te encuentre, seré yo quien te enseñe todo esto.

martes, 7 de noviembre de 2017

Vivir

Llega un momento de tu vida que entiendes que arriesgarse a sufrir no es más que, simplemente, vivir.
Tenemos tanto miedo a que nuestro corazón se llene de heridas que olvidamos que, pese a tener mil y una cicatrices, no dejará de latir. Olvidamos que el corazón nos pide riesgos. Momentos de esos que lo aceleran tanto que semeja salir del pecho. Momentos que, entre sístole y diástole, se produce un pequeño silencio, un parón. Momentos en los que latir, no es su única función. 
Nunca me he considerado muy valiente, pero si por algo merece la pena serlo, es por ti... es por mi. Porque cuando mi corazón suspire su último aliento, sabré que cerraré los ojos sabiendo lo que es realmente vivir. 

sábado, 4 de noviembre de 2017

Quizás

Pregunto, no se a quién, esperando una respuesta que quizás ni tú podrías resolver. Siempre tuve esa manía de querer resolver el puzle incluso aunque falten piezas. Siempre he tenido muy poca paciencia en esto de vivir sin saber las respuestas. Y, entre tanta duda, intento encontrar una señal, una pista que me indique que quizás esta vez mis miedos no se hagan realidad. Quizás... - Me digo. - Quizás esta vez mis sueños ocupen ese lugar. Quizás sean ellos los que se conviertan en realidad...