miércoles, 23 de septiembre de 2020

Escribir

Hacía tiempo que no recurría a ti, que no necesitaba buscarte para calmar todo lo que llevo dentro de mi. Supongo que al final siempre quedamos tu y yo, no? 

Porque cuando la voz me falla tú siempre estás ahí para escucharme. 
Porque contigo no tengo miedo a que puedan juzgarme. 
Porque aquí soy libre, con mis miedos y mis ilusiones, soy yo al descubierto, sin restricciones. 

Ultimamente pienso mucho en lo que tengo, en lo que ansío, en lo que merezco...

Aún no te he contado que estoy trabajando en dibujarme aceptando mis defectos. Tampoco he tenido tiempo para hablarte de aquellas personas que consiguen ayudarme para que no tenga que recurrir siempre a buscarte... 
Aunque no está mal que a veces tan solo seamos tu y yo, eh! 

Estar contigo me hace acercarme a esa parte de mi que a veces no quiero dejar salir. Esa parte que necesita expresarse, que vive a corazón abierto, que llora sin necesidad de esconderse, que rie a grandes carcajadas sin preguntarse quien puede estar mirando. Esa parte de mi que no teme dejarse llevar, que es segura de si misma porque se quiere más de lo que nunca creyó capaz.

Quizás algún tendré el coraje suficiente para permitir que esa parte se apodere de mi, mientras seguiré aquí contigo, escribiendo, porque papel y tinta es lo que nunca falla para liberar mis preocupaciones y dejar que se las lleve el viento.